Salmos 73
para con los limpios de corazón.
73:2 En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies;
por poco resbalaron mis pasos.
73:3 Porque tuve envidia de los arrogantes,
viendo la prosperidad de los impíos.
73:4 Porque no tienen congojas por su muerte,
pues su vigor está entero.
73:5 No pasan trabajos como los otros mortales,
ni son azotados como los demás hombres.
73:6 Por tanto, la soberbia los corona;
se cubren de vestido de violencia.
73:7 Los ojos se les saltan de gordura;
logran con creces los antojos del corazón.
73:8 Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia;
hablan con altanería.
73:9 Ponen su boca contra el cielo,
y su lengua pasea la tierra.
73:10 Por eso Dios hará volver a su pueblo aquí,
y aguas en abundancia serán extraídas para ellos.
73:11 Y dicen: ¿Cómo sabe Dios?
¿Y hay conocimiento en el Altísimo?
73:12 He aquí estos impíos,
sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.
73:13 Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón,
y lavado mis manos en inocencia;
73:14 Pues he sido azotado todo el día,
y castigado todas las mañanas.
73:15 Si dijera yo: Hablaré como ellos,
he aquí, a la generación de tus hijos engañaría.
73:16 Cuando pensé para saber esto,
fue duro trabajo para mí,
73:17 Hasta que entrando en el santuario de Dios,
comprendí el fin de ellos.
73:18 Ciertamente los has puesto en deslizaderos;
en asolamientos los harás caer.
73:19 ¡Cómo han sido asolados de repente!
Perecieron, se consumieron de terrores.
73:20 Como sueño del que despierta,
así, Señor, cuando despertares, menospreciarás su apariencia.
73:21 Se llenó de amargura mi alma,
y en mi corazón sentía punzadas.
73:22 Tan torpe era yo, que no entendía;
era como una bestia delante de ti.
73:23 Con todo, yo siempre estuve contigo;
me tomaste de la mano derecha.
73:24 Me has guiado según tu consejo,
y después me recibirás en gloria.
73:25 ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti?
Y fuera de ti nada deseo en la tierra.
73:26 Mi carne y mi corazón desfallecen;
mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
73:27 Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán;
Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta.
73:28 Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien;
he puesto en Jehová el Señor mi esperanza,
para contar todas tus obras.
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